Sindicalistas bebiendo cerveza y comiendo tapas, como dice Escolar, como si fuesen españoles de bien. Ya no es que se vayan de vacaciones a Madeira, coman en restaurantes que salen en la Guía Michelín con un par de tenedores o se embolsen (que va a ser que no) la indecente cantidad de 181.000 € al año. ¡Es que ni a irse de cañas tienen derecho! Hay traidores de la lucha sindical por todas partes.

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